ORIGENNo existe en la actualidad ningún tipo de documento escrito, que acredite el origen del Melado Tinerfeño, si bien, todos los datos que se tienen actualmente, son por transmisión oral, de padres a hijos y entre canaricultores. Se cree que su origen podría datarse en torno a mediados del Siglo XIX, fecha en la que ya había en Tenerife unos canarios rizados, fruto de varios cruces, entre diferentes variedades de canarios lisos y rizados y procedentes del continente europeo. Estos canarios rizados no pertenecían a ninguna raza definida, siendo estos muy apreciados. Se cree que surgieron del cruce, que hicieron los canaricultores isleños entre el antiguo Scotch Fancy, el Jorobado belga y el Hamburgués. El antiguo Scotch Fancy era un canario de pluma lisa de bastante corpulencia y riqueza de plumas, con gran cuello, cabeza pequeña y ovalada, talla superior a los 19 cm. y con una posición entre el siete y el uno, además mirándolo por detrás no se les debía ver la cabeza, en el que dominaba el color amarillo nevado. Su origen puede ser en la fusión que hicieron los canaricultores ingleses, entre Glasgow Fancy y el Jorobado Belga. El Hamburgués era un pájaro parecido al Rizado del Norte actual, grande en talla, pero con plumas muy desorganizadas en toda su parte baja, abdomen, tórax, etc. El Jorobado Belga, era un pájaro muy simétrico al actual Bossu Belga, con una gran joroba. Lo que más apreciaban los canaricultores tinerfeños, de esta ave, era su posición vertical al posadero, además de su amplia espalda y cuello corto. Este pájaro al igual que en el Scotch fancy, su cabeza era pequeña y poseía abundantes rizos, en todo su cuerpo. Los intercambios de pájaros entre las islas y el continente europeo eran continuos, gracias a las frecuentes visitas de barcos con rutas atlánticas, hacia América o África, que dejaban ejemplares de estas razas, en los puertos canarios, o bien los intercambiaban con canarios silvestres, muy apreciados en las cortes europeas por su canto. La procedencia de los barcos mercantes, eran normalmente, las islas Británicas, Flandes, y Francia. La cuna de casi todas las razas de postura que conocemos actualmente. Gracias a la cría y selección, de los cruces de estas razas, donde los canaricultores tinerfeños iban escogiendo lo mejor de cada ejemplar, se fue creando, el sustento del cual partió el Melado Tinerfeño. Desde ese momento, todos los criadores de la isla se propusieron definir su fenotipo, siendo su mayor característica, el color de su plumaje, el amarillo Nevado, un color muy parecido a la paja. Esta variedad cromática, se le denomina en el argot de los canaricultores tinerfeños, Melado, del cual toma su nombre. Pronto su cría, extendió por toda la isla de Tenerife, traspasando incluso nuestras fronteras. Esta raza llegó a ser muy codiciada, siendo muchos los criadores de España y de Europa que deseaban tener estos pájaros. Hacia la mitad del siglo XX, criadores sevillanos y tinerfeños, cruzaron el Melado con un pájaro de menos envergadura, que los sevillanos denominaban, “Fino Sevillano”, de este cruce, nació lo que hoy se conoce como Giboso Español, reconocido como tal en 1980. Debido al nacimiento del giboso, muchos criadores, ya sea porque no le vieron porvenir o futuro, se desprendieron de magníficos ejemplares, dedicándose más al giboso, puestos que estos eran económicamente más rentables. Este hecho motivo que el melado estuviese a punto de desaparecer, quedando muy pocos ejemplares, en varios criaderos. Sin embargo hubo otros criadores más fieles y conservadores, que continuaron con la labor de seguir criando Melados. Gracias a los pocos ejemplares que quedaron y a la constancia de los criadores isleños, propicio la recuperación del Melado y su posterior reconocimiento nacional, que tuvo lugar en Madrid, en el año 1991, y posteriormente su reconocimiento mundial en la ciudad de Ieper, Bélgica, en el año 2002, con motivo de la celebración del campeonato del mundo. Mucho a cambiado el Melado actual con respecto a su antecesor, ya que el actual es un ejemplar mucho más grande, esbelto y de estética más depurada, que su progenitor. |